El fomento de la inteligencia naturalista

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Researcher takes a probe of green plant and puts it in a Petri dish

Los expertos en educación destacan la conveniencia de preservar y potenciar la inteligencia naturalista en los menores, entendida como esa sensibilidad y capacidad para detectar, diferenciar y categorizar los aspectos vinculados a la naturaleza. Sin duda, se ha tratado de una de las habilidades esenciales para la supervivencia del ser humano a lo largo de la historia, aunque las rutinas crecientemente urbanas que marcan la vida de las nuevas generaciones están aparcando este aspecto clave de nuestra personalidad.

La inteligencia naturalista incluye la capacidad para distinguir y clasificar los detalles y los elementos del ambiente urbano y los del mundo rural. Las personas que conservan esta sensibilidad suelen disfrutar acampando, participando en actividades al aire libre, yendo de caminata, cuidando de mascotas o estudiando aspectos vinculados con la naturaleza. Es un tipo de inteligencia muy habitual en los científicos naturales, en los investigadores sociales o en los artistas. Asimismo, es una habilidad muy común en las personas preocupadas por la protección y manejo responsable de los recursos naturales, puesto que conlleva habilidades de observación, experimentación, reflexión y cuestionamiento de nuestro entorno.

La conveniencia de promover este tipo de sensibilidad es especialmente importante cuando se trata de menores que desarrollan su vida en entornos fundamentalmente urbanos, sobre todo cuando manifiestan una inclinación intuitiva hacia el mundo natural. En ese sentido, conviene fomentar esta inteligencia múltiple en aquellos niños y niñas con afición por explorar, investigar y descubrir ambientes abiertos y formas de vida naturales.

Concretamente, los expertos aconsejan realizar actividades en familia en las que se compartan estas sensaciones y experiencias: organizar excursiones al campo, estudiar el comportamiento de los animales, acudir a un parque de aventura, o realizar caminatas o rutas en bici. Gracias a ello, se reforzará la capacidad naturalista del menor, favoreciendo además un mayor respeto por la naturaleza y el medioambiente.

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